miércoles, 23 de abril de 2014

Diada de Sant Jordi

Hoy, Diada de Sant Jordi, día en que se compran y regalan rosas y libros, aprovecho para escribir un post breve. Cada año busco una rosa diferente. Diferente a las que vi el año anterior. Esta vez, ella me encontró a mí, curiosamente en el metro,en forma de rosa-globo y de la mano de Kike de PERCUriositat 

Supongo que vio el interés que me despertó ver tal iniciativa en el metro. Al final, una se acostumbra a la venta de mecheros y pañuelos de papel o al sonido de acordeones. Así que ver a alguien disfrazado de
payaso modernizado con un cubo lleno de rosas hechas con globos, me llamó la atención.

Como decía, me pareció bien curiosa la iniciativa y Kike se dio cuenta, ya que como buen emprendedor aprovecho la ocasión para hablar un ratín conmigo. Hace espectáculos de percusión corporal para niñ@s y talleres para adultos, animaciones en fiestas, etc. Vale la pena hacer una visita a su web: http://kikecuadros.jimdo.com/

Me ha recordado a  lo que los expertos deben llamar elevator pitch, un discurso muy breve sobre un proyecto o negocio ante posibles clientes. Realmente la función la ha conseguido: ha conseguido mantener mi atención en ese breve minuto. La verdad es que le puedo estar agradecida por recordarme la necesidad para los emprendedores , no sólo de saber hablar para vender sino también de lo importante que es en los tiempos que corren ir en busca del cliente: yo no me paré en ningún puestecito de rosas, sino que la rosa apareció donde el cliente estaba.

Es verdad que al salir del metro, volví a encontrarme con esas originales rosas-globo en una tienda de móviles. Sin embargo, él se lleva la ventaja de ser el primero

miércoles, 9 de abril de 2014

Reinterpretar en positivo






Una de las cosas que más nos alteran el estado de ánimo son los contratiempos y las situaciones negativas. Si bien es cierto que hay acontecimientos que son negativos, también es verdad que tenemos la libertad de decidir nuestra actitud ante esos momentos. ¿Cómo podemos reenfocar lo que pensamos hacia un problema de un modo positivo?

Para empezar la inspiración, os sugiero ver el siguiente vídeo:

 
 Traducción: El 10 de marzo de 2014, Honey Maid lanza "Esto es Saludable" una campaña que aplaude todo tipo de familias. Algunas personas no estuvieron de acuerdo con nuestro mensaje: "Honey Maid, tu anuncio es horrible. No es saludable". "No lo apruebo" "¡¡Desagradable!!"
Así que le pedimos a dos artistas que tomaran los comentarios negativos y los transformaran en otra cosa. AMOR. Pero la mejor parte fueron los mensajes positivos que recibimos. 10 veces más "la familia es la familia". "Me alegra el corazón" "Algo precioso" "Amor :)" 
Probamos que lo que realmente importa cuando estás en familia es el amor.


 
Como vemos en el vídeo, los acontecimientos que nos envuelven son lo que son y evidentemente no se pueden cambiar. Pero sí que podemos cambiar nuestra interpretación hacia ellos. Tenemos la elección de  asumir el siguiente reto: buscar la parte positiva.

Quizá puedas empezar a vivir en positivo dando un nuevo significado a cosas de tu pasado que para ti son negativas.

-         ¿Cómo aquello que pensamos que era negativo, nos ayudó a aprender algo?
-         ¿De qué manera nos dio fuerza para emprender otros proyectos?

Practica estas preguntas y poco a poco te acostumbrarás a enfocar la vida de otra manera.

¡Coméntame el resultado!












jueves, 3 de abril de 2014

Es que...ahora no puedo: procrastino



Yo procrastino, tú procrastinas, nosotros procrastinamos… En lugar de estar escribiendo, debería hacer otras cosas. Lo sé. Procrastino. ¿Y eso qué es? Dejar para mañana lo que puedo hacer hoy. Dejar lo que sí toca hacer por otras cosas más triviales y placenteras.  Vamos, lo que antes se llamaba aplazar. Parece que utilizando una palabra que cuesta tanto pronunciar, esté todo arreglado. Procrastinar. Ah, claro, procrastino, pues nada. Ya sé lo que me pasa, tengo mi etiqueta, así que no hago nada por remediarlo. 


¿Por  qué escribir pudiendo dedicar el tiempo a otra cosa? Os digo una cosa, al menos hoy, en lugar de vagar sin rumbo de una tarea a otra, decido redactar este artículo, que también es algo que voy postergando. Podría poner excusas, que es lo que se suele hacer en estos casos: es que escribir artículos también es parte de mi trabajo; es que con el tiempo que me queda antes de la reunión, no vale la pena empezar con ese proyecto, y toda esa serie de argumentos que empiezan por “es que…”. Si te quieres dar cuenta que estás aplazando algo sin motivo, escúchate: la excusa suele empezar por “es que”.


Como decía, al menos hoy escribo. No entiendo por qué me cuesta tanto. Es algo que me gusta. Pero…es que nunca es un buen momento. Nunca… ¡¿NUNCA?! ¡¿En serio?! Estas generalizaciones no son nada buenas. Se me ocurre otra: es que ya es mala suerte que la inspiración me llegue justo cuando me estoy lavando los dientes o en el metro o por la calle o en el dentista. Sí, ya sé que se recomienda llevar siempre algo para apuntar: libreta y bolígrafo. Es que me pesa tanto el bolso, que si meto algo más, vuelco. Pero quien me conoce, sabe que siempre llevo un bloc de notas. A esos les digo: es que no me puedo parar ahora a escribir. Otros pensarán, utiliza el móvil. Si ahora los móviles dan para mucho: puedes escribir notas, grabar la voz o grabarte hablando. Pero si ya lo he dicho: es que ahora no me va bien parar, además, a mí es que eso de hablarle al móvil no me va…

Bueno, ¡es suficiente! ¿Qué se puede hacer?
1º. Reconocer que uno procrastina.
2º. Hacer una lista de todo lo que quieres hacer. Tienen que ser tareas específicas y, si se puede, desglosar cada una en partes o subtareas. Así uno se vuelve más realista a la hora de establecer los tiempos.
3º. Establece prioridades y define una secuencia de las tareas de esa lista.
4º. No pasar a la siguiente tarea hasta que o se haya acabado la anterior o se considere que se ha trabajado lo suficiente en esa actividad.
5º. Hay algo que a mí me parece muy útil cuando sentimos que nos desviamos de nuestra planificación, y es preguntarse lo siguiente: ¿qué toca ahora? Cuando vas a hacer algo, ¿es eso lo que realmente…
-          Te interesa hacer
-          Quieres hacer
-          Tienes que hacer
-          Cuadra con tu objetivo
… ahora?
Con esta pregunta uno se enfoca de nuevo en el listado.

Son cinco recomendaciones muy básicas que van bien para centrarse en lo que queremos hacer.

En fin, os dejo. Es que voy escribir un whatsapp, luego llamaré a Carlitos y en los cinco minutos que me queden miraré a ver qué pasa por el Facebook. Ya escribiré mañana.