sábado, 31 de diciembre de 2011

"NO se detengan"

Para finalizar el año, transcribo una parte del discurso que dio Steve Jobs el 12 de junio de 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford. Aunque también os añado el video con el discurso entero, escribo aquellas frases que para mí son más relevantes para daros el siguiente mensaje: ¡persigue tu sueño!
"En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdan la fe. Estoy convencisdo que lo único que me permitó seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman. (...) Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando, no se detengan. No se detengan.(...)Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?" Y cada vez que la respuesta ha sido "NO" varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo. (...) Su tiempo tiene un límite así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas - es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencien su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario"



jueves, 1 de diciembre de 2011

Vencer la costumbre



"Los jardines no se hacen diciendo "¡qué bonito!" y sentándose a la sombra". Rudyard Kipling


Estamos hechos de costumbres: esos movimientos, gestos, modos de reaccionar y de pensar que realizamos automáticamente. Aparece la rutina según sea nuestra pereza. Y mientras la pereza se acomoda en nuestro sillón, nuestra inteligencia y voluntad menguan. A quien no lo sepa: es nuestra voluntad la que hace que el cuerpo se dirija hacia donde queremos, es nuestra voluntad la que sacude la inteligencia para que crezca, es la que nos ayuda a afrontar los desafíos y a resolverlos.

            Qué bonito sería que pudiéramos regocijarnos en las costumbres, pero la vida no anda escasa de situaciones imprevisibles que nos obligan a adaptarnos, a aprender algo nuevo, a ampliar nuestra perspectiva del mundo.
        
         El cambio no se produce únicamente a causa de contratiempos, por necesidad, sino también para alcanzar tu meta, quizá un ideal…
       El cambio se logra, pero para ello, hay que trabajar pacientemente, día a día, dominando nuestras costumbres para que no nos absorban de nuevo.