jueves, 29 de septiembre de 2011

Cambiar hábitos

La RAE define hábito como "modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes". Se trata de algo tan arraigado que cuesta cambiar.

Hace unos meses leí en una entrevista de La Contra de La Vanguardia que se tardan 21 días para adquirir un nuevo hábito. Eso no parece demasiado tiempo, ¿verdad? De hecho llevé a la práctica el cambio de una costumbre que empezaba a tener consecuencias negativas en mi salud: me propuse reducir el consumo de cafeína. Si bien la primera semana me costó abandonar alguna que otra tendencia como por ejemplo abandonar la costumbre de pedir un café con leche para desayunar, me siento satisfecha al poder afirmar que conseguí tomar menos cafés.

Sin embargo, este hábito es algo concreto, cuantificable, muy... visible, por decirlo de alguna manera. ¿Qué pasa con los hábitos como pensar de una manera negativa o"victimizarse" constantemente? Se trataría, por ejemplo, de cambiar esa costumbre de quejarse durante 21 días consecutivos... Lamentablemente, os informo que 21 días seguiditos sin quejarse es tarea que requiere empeño y puede llevaros entre 4 y 8 meses. 

Hace unas semanas acabé de leer el libro Un mundo sin quejas, de Will Bowen. La idea es que si logras abandonar el hábito de la queja conseguirás una vida más feliz. Así que, con el objetivo de descontaminarnos de nuestro propio ruido negativo, propone lo siguiente: 21 días consecutivos sin quejarte.

¿Te atreves a intentarlo?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Septiembre: ¿y ahora qué?

Llegó septiembre. Para muchos significa el fin de las vacaciones, fin de un periodo e inicio de otro.
Muchos estarán pensando en nuevos proyectos personales o laborales que les gustaría iniciar pero no saben por dónde empezar.
Otros se dirán que van a ir al gimnasio ya desde septiembre para estar en forma y alcanzar el peso deseado.
Algunos querrán dejar algún hábito como fumar, morderse las uñas, dejar de quejarse o pensar en negativo...
Unos cuantos desearán organizarse mejor el tiempo.

Quizá no es la primera vez que te propones algo de esto o algún otro objetivo que año tras año se te resiste. El coaching puede ayudarte a alcanzar tus metas, a que no pierdas de vista tu objetivo, a descubrir qué te está impidiendo avanzar en tu proyecto y a seguir motivado hasta el final.