miércoles, 29 de junio de 2011

¿Quién me quita la energía?

Hoy me levanté contenta, con ganas de  hacer cosas, con energía para perseguir mis objetivos y proyectos. Empecé el día de buen humor, con una sonrisa, conversadora...
Tres horas más tarde, me encontrada en el trabajo sin ánimo.

Esto me ha llevado a pensar sobre la gente que me rodea. Hay personas con las que me siento bien, activa, con energía. Sin embargo, en otras situaciones y con otras personas, al cabo de un rato, empiezo a sentirme cansada, como sin energía (valga la redundancia). Y esto me ha recordado que hace un año fui a un homeópata que me dijo "te estás quedando sin energía vital". En su momento, no le di mucha credibilidad al tema, he de reconocerlo. Con el tiempo, practicando el reconocimiento de mis propias emociones, me he dado cuenta que cuando me siento "sin energía vital" es después de estar con algunas personas.

He estado investigando por la red acerca del tema. La verdad es que el nombre más común que se le da es "vampiros de energía". Personalmente, prefiero llamarlas personas difíciles o tóxicas que, para mí, son aquellas con las que, después de haber pasado un rato, te sientes cansado, triste, vacío.

¿Cómo son esas personas nocivas para tí?
- Aquellos que siempre te critican hagas lo que hagas, te critican tu ropa, tu pelo, etc.
- Los que te avasallan a preguntas sobre tu vida sin importarle la respuesta
- Personas a las que todo le parece una tragedia y se quejan y gimotean y se lamentan de su vida. Se quejan de sus padres, de sus hijos, de sus compañeros... Son aquellos que siempre están culpando a los demás de sus problemas (no se responsabilizan de su vida)
- Los que no aceptan un no por respuesta
- También están esas personas que no paran de hablar y te dejan el cerebro seco...
- Personas agresivas y conflictivas, que expresan todo con rabia e irritación.

Estas personas te desestabilizan y te dejan sin energía para trabajar para alcanzar tus objetivos. Así que de momento, deciros lo importante que es rodearse de un buen ambiente que te apoye para alcanzar tus sueños.

jueves, 23 de junio de 2011

Cuestión de ánimo

El estado de ánimo en el que uno se encuentra es importante a la hora de trabajar para conseguir tu objetivo. En varias ocasiones me he sentido apática delante del ordenador, convirtiendo esas horas en prácticamente improductivas. ¿A quién no le ha pasado?
Y es que el estado de ánimo te va a condicionar a la hora de avanzar hacia tu meta. De esta manera, cuando uno está relajado, no reacciona con rapidez.
Hoy, por ejemplo, he tenido un largo periodo de tiempo de hiperentusiasmo. Es una emoción divertida, creativa, activa, útil para un brainstorming extenso... sin embargo, las mejores decisiones no se toman en ese estado. De la misma manera, cuando uno está enojado, agitado o ansioso tampoco piensa con claridad.
¿Cuál es tu estado óptimo para llevar a cabo tu proyecto? ¿Cómo averiguarlo?  ¿De qué manera te has sentido cuando has estado concentrado para conseguir lo que quieres?
Busca ese momento, sé consciente, y dedica un tiempo para reflexionar sobre ello.

miércoles, 15 de junio de 2011

Parar un segundo

Pararnos a plantearnos qué queremos es un ejercicio que nos aportaría una dirección, un sentido a nuestra vida. El por qué hacemos lo que hacemos debería responder a nuestros deseos, a algo pensado por nosotros mismos, no impuesto. "¿Qué quieres hacer con tu vida?" es una pregunta que por suerte algunos se plantean a tiempo y pueden proponerse un cambio. Otros, aquellos que no se plantearon su rumbo, les resulta difícil, incluso impensable, visualizar dónde quieren estar. Hay quien quizá medio imagine lo que quiere, pero se pierde en los cómo conseguirlo y desanimado ni siquiera lo intenta. Incluso hay quien asume como propios los propósitos ajenos, llenando su vida de insatisfacción... sin ni siquiera plantearse por qué.

Dedicar un tiempo a definir cuál es nuestro objetivo en la vida, qué queremos, qué nos gustaría que se recuerde de nosotros cuando ya no estemos, es una tarea importante para vivir plenamente. Si sientes que te gustaría estar en otro lugar, que no eres feliz, si sientes frustración, párate y dedícate un tiempo y piensa, siente e imagina dónde quieres estar, qué quieres conseguir, cuál es tu objetivo.

sábado, 4 de junio de 2011

¿Qué nos frena?

"No sabíamos que no podía hacerse, así que simplemente lo hicimos" (Howard Shultz, Presidente de Starbucks)

A veces creemos que no podemos hacer algo, aprendimos a través de esas frases que comentaba en la entrada anterior que nuestra capacidad, habilidad, etc. tiene un límite. Nos dicen y recuerdan cuál es nuestro tope, a veces de manera directa, a veces indirectamente. De esta manera nos convertimos en el elefante encadenado del cuento y no volvemos a cuestionarnos nuestra forma de pensar o creencia, ni a poner a prueba nuestra fuerza.

Que de otros hayamos aprendido formas de hacer, de actuar, de pensar, no nos exonera de nuestra responsabilidad sobre nuestras acciones (o no acciones). No se trata de decir "¡¡¡es que tú me dijiste que lo hiciera así!!" "¡Es que tú me dijiste que no podía!" ¡Qué fácil y absurdo sería culpar a otra persona de nuestras propias acciones! Se trata de hacer una reflexión profunda y preguntarse: ¿qué me frena?